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PURPOSE 2: el lenacapavir subcutáneo confirma su eficacia sostenida en la prevención del VIH

«RÍO DE JANEIRO, Brasil. En la 26 Conferencia Internacional de Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida se dio a conocer que el esquema de lenacapavir subcutáneo administrado semestralmente demostró eficacia y seguridad sostenida dentro de la fase de extensión abierta del ensayo clínico PURPOSE 2 de profilaxis preexposición al virus de inmunodeficiencia humana.[1] Dr. Marcelo H. Losso Los resultados fueron presentados por el Dr. Marcelo H. Losso, jefe de la Sección Enfermedades Emergentes, Inmunocomprometidos y Clínica de Salud Sexual del Hospital Ramos Mejía de Buenos Aires, Argentina, en representación del equipo internacional de investigadores de Argentina, Brasil, Estados Unidos, México, Perú, Tailandia y Sudáfrica. 52 semanas de seguimiento En el estudio lenacapavir semestral había demostrado eficacia superior a emtricitabina/tenofovir disoproxil fumarato oral diario en hombres cisgénero y personas de género diverso que tienen sexo con hombres. En la extensión de 52 semanas de este estudio aleatorizado con doble enmascaramiento se ofreció a los participantes continuar si estaban en el grupo lenacapavir o cambiar a este si estaban en el grupo de tratamiento farmacológico oral. El estudio original que comparaba esta estrategia con el estándar de tomar comprimidos ya había demostrado superioridad. La extensión confirma la eficacia de este fármaco para prevenir la infección por virus de inmunodeficiencia humana en poblaciones que tienen riesgo incrementado de la infección. “En este caso son hombres que tienen sexo con hombres, mujeres transgénero y personas no binarias que tienen sexo con hombres. En esta población la posibilidad de contagio disminuye de manera significativa con el uso de lenacapavir cada seis meses “, afirmó el especialista. Mejora en la tolerancia El Dr. Losso resaltó que la adherencia a recibir las nuevas inyecciones de lenacapavir durante ese año adicional fue muy buena: 96 % y 92 % en las semanas 26 y 52, respectivamente, entre los participantes que cambiaron de emtricitabina/tenofovir disoproxil fumarato. Asimismo, destacó que no hubo ninguna señal de seguridad nueva, efectos adversos sistémicos ni resurgimiento de otros virus. “La tolerancia a los efectos adversos estuvo en el rango de lo que ya se veía”, acotó refiriendo la aparición de dolor en el lugar de inyección y nódulos subcutáneos transitorios. En este sentido, agregó que en la primera parte del estudio solamente se exploró la administración subcutánea en el abdomen pero que en extensión los voluntarios podían elegir el lugar de administración. “Esos nódulos a veces dolorosos están asociados a la administración abdominal. Los sitios adicionales al abdomen generan mucho mejor tolerancia”. Extraordinario, pero no infalible En ese año adicional del estudio PURPOSE 2 hubo un caso de infección por virus de inmunodeficiencia humana. “Apenas uno en esta gran cantidad de pacientes, lo que confirma la extraordinaria eficacia de la terapia”. Desde el inicio del ensayo hubo cuatro infecciones por virus de inmunodeficiencia humana en participantes con lenacapavir durante 5.295 personas-año (PY) de seguimiento (incidencia: 0,08/100 PY; intervalo de confianza de 95 % [IC 95 %]: 0,02 a 0,19); tres ocurrieron durante el estudio inicial y una en la fase de extensión. Hasta el momento no hay explicación de por qué podrían haberse producido. “El participante que adquirió virus de inmunodeficiencia humana durante la fase de extensión recibió todas las inyecciones de lenacapavir a tiempo y el nivel plasmático del fármaco fue adecuado. Tampoco hay ninguna característica de este individuo que haga pensar en una explicación potencial para eventualmente buscar resolverla, pero se debe señalar que son fenómenos muy raros”, destacó. En los virus que infectaban a esos pacientes fue detectada una mutación vinculada a la exposición con este antiviral. Se sabe que esas personas no fueron infectadas por un virus resistente que circulara en la comunidad, sino que al infectarse cuando estaban recibiendo el fármaco desarrollaron resistencia al mismo. “En esos pacientes condiciona el uso de ese fármaco, pero hay muchos otros fármacos antivirales a los cuales el virus permanece sensible”. En busca del efecto poblacional Cabotegravir se administra cada dos meses por vía intramuscular en lugar de cada seis meses vía subcutánea; el investigador desconoce si están previstos estudios comparativos con este fármaco. Estimó que los dos fármacos pueden tener su lugar, considerando sus aspectos técnicos y las características, mecanismos de compra y negociaciones de cada jurisdicción. “Honestamente, hay tanta necesidad de tener acceso, que ser restrictivo en este sentido no ayuda. Más bien hay que pensar que es necesario expandir mucho la profilaxis preexposición para que además del beneficio individual tenga efecto poblacional, que es lo que deseamos. Eso debería lograrse cuando se llegue a un número significativo de personas en riesgo tomando esta terapia, cosa que aún no ocurrió en ninguna parte”. El Dr. Losso consideró que la profilaxis preexposición de duración prolongada es un cambio paradigmático. En consecuencia, señaló que se justifica aún más la estrategia de salud pública de expandirla, cualquiera que sea su modalidad. “Tiene que haber esfuerzo para pensar de qué manera, dentro de un marco racional de utilización de recursos, vamos a hacer llegar estas innovaciones a las personas que las necesitan”. España fue el primer país europeo en financiar e introducir este fármaco y fue aprobado para profilaxis preexposición por la Unión Europea. En Latinoamérica está aprobada solo en Brasil, donde aún no se asegura su acceso. El experto agregó que la aprobación es inminente en México y Perú y refirió planes de presentación en Argentina y otros países de la región. ¿Hace falta la vacuna? Los resultados obtenidos con la profilaxis preexposición llevan a preguntarse en qué medida sigue siendo necesario desarrollar una vacuna contra el virus de inmunodeficiencia humana y los esfuerzos para encontrarla llevan décadas; solo ahora parece haber avances preclínicos.[2] El especialista agregó que sigue siendo necesario que el tema de la vacuna esté en la agenda y que la inversión en esa búsqueda sea importante porque los antivirales requieren administrarse en forma permanente, ya que la protección depende de que el fármaco esté presente. “Una cosa no reemplaza la otra, es necesario tener todas las herramientas sobre la mesa y la vacunación seguramente va a tener un costo menor que los fármacos antivirales”. Lea también: La profilaxis preexposición con